Ciática
Si de repente desarrollas dolor en la parte baja de la espalda o cadera que se irradia hacia la parte posterior del muslo y baja por la pierna, es posible que estés experimentando ciática.
La ciática es un término amplio que describe el dolor nervioso en lugar de un diagnóstico específico. Ocurre cuando una raíz nerviosa en la columna lumbar está comprimida. La causa específica de esta compresión, como un disco herniado (también conocido como disco deslizado) o estenosis espinal, determina el diagnóstico.
Síntomas
La ciática puede sentirse como un fuerte calambre en la pierna, con dolor agudo o eléctrico. Este malestar puede persistir durante semanas. El movimiento, estornudar o toser puede empeorar el dolor. Otros síntomas pueden incluir debilidad, entumecimiento similar a “alfileres y agujas”, o una sensación de quemazón o hormigueo a lo largo de la pierna.
Causas
La ciática es más común entre los 30 y 50 años y puede ser resultado del desgaste relacionado con la edad (artritis) o de una presión repentina sobre los discos que amortiguan las vértebras en la parte baja de la columna. En personas menores de 40 años, un disco herniado suele ser la causa, mientras que los adultos mayores a menudo experimentan ciática debido a espolones óseos y artritis.
Examen médico
El proceso diagnóstico comienza con un historial completo del paciente. Tu médico te preguntará sobre el inicio del dolor, su ubicación y sus características.
Un examen físico ayuda a identificar la raíz nerviosa irritada. Tu médico puede pedirte que realices movimientos específicos como agacharte y levantarte, caminar de puntillas y talones, o someterte a una prueba de elevación de pierna recta y otras evaluaciones.
Radiografías y técnicas avanzadas de imagen como la resonancia magnética (RM) pueden confirmar qué raíces nerviosas están afectadas, ayudando en el diagnóstico.
Tratamiento
Tratamiento no quirúrgico
En la mayoría de los casos, la ciática se resuelve por sí sola con suficiente tiempo y descanso. Aproximadamente el 80 al 90% de los pacientes mejoran sin cirugía, típicamente en unas semanas si la causa es un disco herniado. Los tratamientos no quirúrgicos tienen menos éxito cuando la compresión nerviosa proviene de espolones óseos y estenosis espinal, pero aún así existe una buena oportunidad de mejora.
El tratamiento no quirúrgico se centra en manejar el dolor sin depender de medicamentos a largo plazo. Las opciones incluyen:
- Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno, aspirina o naproxeno, y relajantes musculares pueden ofrecer alivio.
- Aplicar calor o frío suave en los músculos afectados puede ayudar a aliviar el malestar.
- Mantener la movilidad es crucial; el reposo prolongado puede provocar incomodidad en otras partes del cuerpo. Encuentra posiciones cómodas y mantente lo más activo posible, ya que el movimiento ayuda a reducir la inflamación.
- En algunos casos, tu médico puede administrar inyecciones similares a la cortisona en el área espinal.
- Comienza ejercicios de estiramiento tan pronto como sea posible para facilitar el retorno a las actividades físicas normales sin dolor ciático. Tu médico puede recomendarte breves paseos y prescribir terapia física.
- En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran significativamente después de varias semanas de tratamiento no quirúrgico.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía puede ser necesaria si persiste el dolor incapacitante en la pierna después de tres meses o más de tratamientos no quirúrgicos. Durante la cirugía, tu médico puede remover un disco herniado o espolones óseos para aliviar la presión sobre el nervio.
El procedimiento (como la laminotomía o la laminectomía con discectomía) puede realizarse bajo anestesia local, espinal o general. La cirugía suele ser altamente efectiva para aliviar el dolor, especialmente si el dolor principal está en la pierna.
Rehabilitación
Tu médico puede recetarte ejercicios para fortalecer tus abdominales. Es importante evitar flexiones o torsiones excesivas mientras caminas y te mueves. Puedes realizar actividades rutinarias como cocinar y limpiar en casa.
Después del tratamiento para la ciática, la mayoría de las personas pueden retomar sus actividades normales y manejar el dolor de manera efectiva. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que el disco se vuelva a herniar.
