Elección del calzado
Cuando se trata de elegir el calzado adecuado, es fundamental considerar varios factores para garantizar la comodidad y la salud de tus pies. Aquí tienes una guía básica para ayudarte a seleccionar zapatos que se ajusten correctamente y proporcionen el soporte necesario:
Ajuste y Comodidad
- Tamaño adecuado: Asegúrate de que tus zapatos no estén ni demasiado ajustados ni demasiado sueltos. Tus pies deben tener espacio para moverse ligeramente dentro del zapato, especialmente los dedos.
- Forma del zapato: El zapato debe seguir la forma natural de tu pie. Evita los zapatos que fuerzan tus pies a adaptarse a una forma incómoda o restrictiva.
Soporte y Construcción
- Soporte del arco: Busca zapatos que proporcionen un buen soporte para el arco de tu pie, esto es crucial para mantener una buena postura y prevenir problemas como la fascitis plantar.
- Construcción duradera: Opta por zapatos fabricados con materiales de calidad que sean duraderos y capaces de proteger tus pies de los impactos y el desgaste diario.
Actividad y Estilo de Vida
- Uso previsto: Considera para qué vas a usar los zapatos. Por ejemplo, las zapatillas para correr deben tener amortiguación y soporte específico, mientras que los zapatos formales deben ser elegantes pero también cómodos para caminar.
- Flexibilidad y movimiento: Asegúrate de que los zapatos te permitan moverte con facilidad y naturalidad. Deben flexionarse ligeramente en la parte delantera del pie.
Prueba y Adaptación
- Prueba siempre los zapatos: Camina con ellos por la tienda para asegurarte de que se sientan cómodos desde el principio. No asumas que se “ablandarán” con el tiempo.
- Horario de compra: Es ideal comprar zapatos por la tarde o noche, cuando tus pies están más hinchados, para obtener un mejor ajuste.
Mantenimiento y Cuidado
- Rotación de calzado: Alternar entre diferentes pares de zapatos puede reducir el desgaste y prolongar la vida útil de cada par.
- Cuidado regular: Limpia y cuida tus zapatos según las recomendaciones del fabricante para mantener su forma y función.
Consideraciones Finales
Invierte en zapatos que te brinden confort y apoyo adecuados, priorizar la comodidad y la adecuación al contorno natural de tus pies, puedes prevenir problemas dolorosos a largo plazo como juanetes, fascitis plantar, patologías de columna, cadera, rodillas.
Siguiendo estas recomendaciones simples, puedes hacer una elección informada al comprar tu próximo par de zapatos, asegurando así no solo tu comodidad diaria, sino también la salud a largo plazo de tus pies.

2- Pies y Tobillos Hinchados??
El edema es la acumulación de líquido en los tejidos u órganos del cuerpo, típicamente observado en áreas como los pies debido a la gravedad, pero también puede afectar brazos, cara, manos y abdomen. Puede ser resultado de diversas condiciones como embarazo, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal, cirrosis, diabetes o enfermedades inflamatorias y malignas.
Aquí tienes algunos remedios caseros para tratar el edema en piernas y pies:
- Mantente Hidratado: Consumir al menos 8 vasos de agua al día ayuda a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo.
- Baño de Sal: Disuelve una taza de sal en agua tibia y sumerge las piernas durante 20 minutos para reducir la hinchazón.
- Elimina Alergias Alimentarias: Prueba eliminar lácteos, soja, maíz y trigo para ver si hay mejoría en los síntomas de edema.
- Medias de Compresión: Ayudan a prevenir la acumulación de líquidos en las piernas al aplicar presión constante.
- Ejercicio: Mejora la circulación sanguínea y ayuda a prevenir la formación de edema.
- Reduce el Consumo de Sal: El sodio en exceso puede provocar retención de líquidos, por lo que es recomendable reducir el consumo de alimentos salados.
- Masaje de Drenaje Linfático: Ayuda a mover líquidos linfáticos y reducir la hinchazón mediante técnicas de masaje específicas.
- Eleva los Pies: Ayuda a drenar líquidos acumulados en las piernas colocando los pies en alto con una almohada o reposapiés.
- Viste Ropa Holgada: Evita prendas ajustadas que puedan restringir la circulación sanguínea en áreas propensas a edema.
- Suplementos de Magnesio: Pueden ser útiles si hay deficiencia de este mineral, que a veces está asociada con la retención de líquidos.
- Control de Peso: Mantener un peso saludable reduce la carga sobre el sistema circulatorio y puede ayudar a prevenir el edema.
- Aumenta el Consumo de Potasio: Alimentos como plátanos, boniatos, judías y espinacas son ricos en potasio, que puede ayudar a regular los niveles de líquidos en el cuerpo.
Estas medidas pueden ayudar a manejar el edema de manera efectiva en casa, pero es importante monitorear cualquier cambio significativo y buscar atención médica.

3- Ejercicios Tobillo:
Las lesiones de tobillo se producen más rápido de lo que se piensa. Con ejercicios de movilidad adecuados puedes acelerar el proceso de curación y evitar nuevas lesiones.
El diagnóstico suele ser distorsión de ligamento, traumatismo por supinación, distensión de ligamento o incluso desgarro de ligamento. Si la articulación del tobillo ya ha sufrido daños una vez, a menudo deja de ser estable y el riesgo de que se repita la lesión es más alto.
Si eres una de esas personas con un tejido conjuntivo más bien blando, por lo general, tus ligamentos del pie no están tan bien tensados y son particularmente propensos a lesiones, el sobrepeso que supone un aumento de la carga es también un factor de riesgo, como también lo es la edad, puesto que los ligamentos y músculos se debilitan con el paso de los años si no se entrenan de manera específica.
Como puedes ver, es importante ejercitar tus músculos, puedes recuperar la forma con fisioterapia después de una lesión aguda, estabilizar a largo plazo tus articulaciones de los tobillos y evitar que se vuelvan a torcer. Y no olvides que solo si mueves las articulaciones con regularidad, se forma suficiente líquido sinovial y llegan nutrientes al cartílago.
ENTRENAR LAS ARTICULACIONES DEL TOBILLO, PERO HACERLO BIEN
Realizar unos cuantos ejercicios, preferiblemente todos los días ayuda a fortalecer la articulación del pie. En caso de que no te sientas seguro a la hora de realizar ejercicios de movilidad, un vendaje para la articulación del tobillo, puede aportarte seguridad, puedes utilizarlo también en tus actividades diarias para una mayor estabilidad y no solo para hacer los ejercicios.
Hemos reunido cinco ejercicios sencillos para la articulación del tobillo con los que puedes lograr buenos resultados.
Lo siguiente es aplicable a todos los ejercicios para la articulación del tobillo:
Si los ejercicios provocan dolor adicional, deja de hacerlos.
Si no estás seguro, consulta a tu médico o kinesiólogo si los ejercicios son adecuados para ti.

EJERCICIO PARA LA ARTICULACIÓN DEL TOBILLO 1
Movilidad: balanceo
Siéntate recto en una silla y coloca los pies en el suelo de modo que las articulaciones de los tobillos se encuentren en un eje vertical por debajo de las rodillas. Balancéate apoyando el peso alternativamente en las puntas de los dedos y en el talón. Repite el movimiento 15 veces.
Puedes hacer este ejercicio paralelamente con los dos pies. Si realizas el movimiento en la dirección opuesta con cada pie, estarás entrenando a la vez la coordinación.

EJERCICIO PARA LA ARTICULACIÓN DEL TOBILLO 2
Movilidad: círculos con el pie
Este ejercicio lo puedes hacer sentado o acostado, tú eliges. Levanta una o las dos piernas un poco y realiza movimientos circulares con los pies. Después de diez vueltas, cambia de sentido. Repite el movimiento un total de 20 veces.
Si haces el ejercicio con los dos pies a la vez, puedes practicar también la coordinación haciendo los círculos con los dos pies en la misma dirección unas veces y en la dirección opuesta, otras.

EJERCICIO PARA LA ARTICULACIÓN DEL TOBILLO 3
Fortalecimiento: puntitas
Colócate separando las piernas al ancho de las caderas sobre una superficie estable, impúlsate hacia arriba con los pies de manera controlada hasta que estés de pie sobre la parte delantera de los pies (de puntillas) y luego vuelve a bajar lentamente el talón. Repite el ejercicio 15 veces.
Para intensificar el ejercicio, puedes hacerlo también con el talón en suspensión, por ejemplo, colocándote en el borde de un escalón o en un step.

EJERCICIO PARA LA ARTICULACIÓN DEL TOBILLO 4
Estabilidad: equilibrio sobre una pierna
Precisamente después de tener una lesión de ligamento en la articulación del tobillo, es importante entrenar no solo la fuerza, sino también el equilibrio y la coordinación. Para ello, colócate sobre una pierna con la rodilla ligeramente flexionada y mantén esta posición durante 30 segundos. Repite el ejercicio tres veces. Si el ejercicio te resulta difícil, empieza apoyándote en una silla o un armario.
Puedes complicar más la parte de coordinación si, por ejemplo, mueves la pierna que tienes levantada o los brazos de manera adicional. De esta manera, aumentas la efectividad del ejercicio.

EJERCICIO PARA LA ARTICULACIÓN DEL TOBILLO 5
Estabilidad: fortalecimiento de los ejes de las piernas
Para este ejercicio necesitas una Banda elástica.
Pisa con un pie uno de los extremos de la cinta superpuesta e introduce el otro en el bucle que se crea, empuja o eleva el pie dentro del bucle ejerciendo resistencia hacia un lado (hacia fuera), procura mantener una postura erguida y una posición segura. Este ejercicio debería repetirse 15 veces y, como mucho, completar tres tandas con cada pie.
Evidentemente, el ejercicio también puede hacerse sin banda elástica. En ese caso, se mejora más el equilibrio que la musculatura.
