Dolor en la zona del talón
Cada paso que damos ejerce una presión de 60 toneladas en cada pie. Los pies están diseñados para soportar cargas pesadas, pero el exceso de estrés puede sobrepasar sus límites y provocar dolor, el problema más común que afecta a esta área.
Anatomía
El pie se divide típicamente en tres secciones:
– El retropié (parte trasera)
– El mediopié (parte media)
– El antepié (parte delantera)
El talón es el hueso más grande del pie, situado en el retropié.
El tendón de Aquiles se extiende desde el músculo de la pantorrilla hasta la parte posterior del talón.
La fascia plantar, una banda gruesa de tejido, se extiende por la planta del pie y se une al hueso del talón.
Ambas conexiones, donde los tejidos blandos se unen al hueso, pueden inflamarse y causar dolor en el talón.
Causas
El dolor en esta zona puede tener diversas causas, que se pueden dividir en dos categorías principales.
El dolor debajo del talón puede ser debido a:
– Contusión por impacto: pisar un objeto duro, como una roca, puede dañar la almohadilla grasa en la parte inferior del talón, provocando un moretón visible o no.
– Fascitis plantar: el exceso de carrera o salto puede inflamar la banda de tejido que conecta el talón con los dedos. Esta inflamación puede agravarse con el uso de calzado desgastado. Más info: Fascitis plantar y espolones calcáneos.
– Espolón calcáneo: cuando la fascitis plantar persiste, puede formarse un depósito de calcio en la zona de conexión con el hueso, pero no es la causa directa del dolor.
– Fractura por estrés del talón: el estrés repetido puede desgastar y fracturar este hueso. – Atrapamiento de nervios: las actividades repetitivas de alto impacto pueden inflamar los nervios debajo del talón.
El dolor detrás del talón puede ser debido a:
– Bursitis retrocalcánea: la inflamación en la unión del tendón de Aquiles con el hueso. Puede ser causada por el uso excesivo o el roce de los zapatos.
– Tendinosis insercional del tendón de Aquiles: el deterioro del tendón en su unión con el hueso del talón. Con el tiempo, puede engrosarse y causar dolor.
Independientemente de la causa, la continua presión sobre un talón dolorido solo empeorará la situación y puede generar problemas adicionales.
Síntomas
El dolor en esta área generalmente se acompaña de hinchazón y sensibilidad.
En la fascitis plantar, el dolor se siente debajo del talón y puede ser leve al principio. Se intensifica al levantarse por la mañana o después de estar sentado durante mucho tiempo. Incluso levantarse de una silla puede ser doloroso.
El dolor detrás del talón aumenta gradualmente con el tiempo, causando enrojecimiento, hinchazón y engrosamiento de la piel. El dolor empeora al comenzar una actividad después de un período de descanso y también con el uso de calzado normal.
En algunos casos, puede desarrollarse un bulto sensible y cálido al tacto en la parte posterior del talón.
Examen médico
Historial médico y examen físico
Durante la consulta, el médico:
– Pregunta sobre el dolor y los síntomas.
– Examina la zona, buscando signos de sensibilidad e hinchazón.
– Puede aplicar presión para detectar fracturas por estrés.
– Realiza pruebas de movilidad y flexibilidad.
Pruebas de imagen
Rayos X: si el dolor persiste, se pueden ordenar radiografías para evaluar la causa. Ayudan a diagnosticar fascitis plantar, fracturas por estrés, tendinosis de Aquiles y otros problemas.
Resonancia magnética (MRI): en casos complejos, cuando las radiografías no son concluyentes, una resonancia puede ayudar a evaluar los tejidos blandos.
Tratamiento
Si experimentas dolor en el talón, consulta a un médico para recibir tratamiento.
Tratamiento no quirúrgico
La mayoría de los casos se tratan sin cirugía. Las opciones incluyen:
– Reposo: reduce la actividad hasta que el dolor disminuya.
– Hielo: reduce la inflamación.
– Antiinflamatorios: ayudan a controlar el dolor y la hinchazón.
– Férula nocturna: para reducir el dolor matutino.
– Ejercicios: estiran los músculos afectados.
Es importante seguir las recomendaciones del médico, ya que el proceso de recuperación puede llevar varios meses.
Tratamiento quirúrgico
En casos persistentes, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Conclusión
El dolor en el talón es común y puede tener múltiples causas. Un diagnóstico adecuado y un tratamiento individualizado son esenciales para una recuperación exitosa.
